domingo, 27 de abril de 2014

TENGO ACNÉ Y DESPUÉS DEL VERANO ESTOY PEOR. ¿Qué puedo hacer?

Fotografía: Meritxell Ticó Aguilar
El sol es muy beneficioso para la piel con tendencia acnéica dado que tiene una acción antiséptica y antiinflamatoria.
El sol seca los granos y hace desaparecer las imperfecciones bajo el bronceado. 
De esta manera, en verano siempre verás que tu piel parece más nítida y más lisa.

Por otro lado, uno de los mecanismos de defensa que tiene la piel frente al sol es la hiperqueratinización, es decir, el engrosamiento de ésta.
En el caso de la piel con tendencia acnéica, esta hiperqueratinización no es del todo beneficiosa.

A la larga, el sol amplifica las imperfecciones provocando un engrosamiento de la capa córnea que favorece la retención de las células y del sebo en el folículo pilosebáceo. Esta obstrucción provoca inevitablemente erupciones cutáneas importantes cuando desaparece el bronceado.

Por este motivo, a la vuelta del verano te das cuenta de que tienes peor la piel.

¿Cómo puedo evitar tener el efecto rebote después del verano?
Puedes cuidar tu piel grasa en verano para que a la vuelta no tengas el efecto rebote.

Una manera de evitarlo es utilizando productos que tengan efecto queratolítico para evitar que tu piel se engrose mucho.

Has de saber aprovechar los efectos beneficiosos del sol protegiendo tu piel regularmente con un fotoprotector específico como mínimo con un SPF 30 y que tenga una textura adecuada para tu tipo de piel.

En la farmacia puedes encontrar fotoprotectores que tienen efecto queratolítico donde se mejora la calidad del sebo y evita los molestos brillos.

No sé cómo debo tratar mi piel grasa en verano
Los pasos a seguir por la mañana son:

  1. limpiar la cara con un gel o solución micelar que limpie y purifique tu piel a diario
  2. aplicar la crema. Aquí hay 2 opciones:
  • aplicar una crema queratorreguladora, purificante y calmante específica para pieles grasas y aplicar encima un filtro solar adecuado para tu piel.
  • aplicar un fotoprotector solar que ya lleve la acción queratorreguladora, purificante y calmante

Los pasos a seguir por la noche son:
  1. limpiar la cara con un gel o agua micelar que limpie y purifique tu piel
  2. aplicar una crema que actúe en las causas y las consecuencias de las imperfecciones severas
Si haces todo ésto, tu piel te lo agradecerá y evitarás el acné en septiembre.

domingo, 6 de abril de 2014

PROTÉGETE SIEMPRE DEL SOL. El sol es muy beneficioso para la salud pero sin protección, los efectos del sol pueden pasar a ser peligrosos para tu piel.

Fotografía: © Eduard Ticó Aguilar
El sol es muy beneficioso para la salud pero sin protección, sus efectos pueden pasar a ser peligrosos para tu piel.

Afortunadamente, el cuerpo humano tiene mecanismos de defensa naturales ante las radiaciones solares como: la hiperqueratinización, el bronceado, los antioxidantes naturales y la transpiración.

Seguramente hayas oído hablar de los rayos UVA y los UVB, pero ¿sabes la diferencia?
Los rayos UVB inciden sobre todo en verano y nos proporcionan el bronceado. 
Los UVA son los que producen enfermedades cutáneas graves a largo plazo y actúan como un enemigo silencioso porque no notamos sus efectos sobre nuestra piel.
Sin embargo, los rayos UVA están presentes los 365 días del año y atraviesan la capa de ozono incluso en los días nublados.

Beneficios del sol

  • Te ayuda a asimilar la vitamina D, también conocida como la vitamina del sol, que necesitas para fortalecer tus huesos y dientes. Es suficiente con que cada día tu piel esté entre 15 y 20 minutos en contacto con el sol.
  • Es esencial para la vida y mejora el estado de ánimo.
  • Puede ser muy útil para recobrar vitalidad e incluso juventud.
  • Es beneficioso en algunas patologías como por ejemplo, la psoriasis.

Inconvenientes del sol

  • Es el responsable de quemaduras, envejecimiento prematuro, alergias, tumores,...
  • Generador de radicales libres
  • Evolución del cáncer de piel 

Los mecanismos de defensa de nuestro organismo

  • Hiperqueratosis: es un engrosamiento de la capa externa de la piel, la capa cornea, que evita la penetración de las radiaciones. En las pieles acnéicas, el sol es beneficioso por tener propiedades antisépticas y antiinflamatorias pero la hiperqueratinización de la piel produce el efecto rebote en septiembre.
  • El bronceado, producido por la activación de la síntesis de la melanina, es un mecanismo natural de defensa de la piel ya que nos protege de las quemaduras solares. La capacidad de producir melanina varía de unos individuos a otros, según su fototipo. 
  • Antioxidantes naturales que son capaces de neutralizar los radicales libres y de reparar el ADN.
  • La transpiración: el calentamiento de la piel provoca transpiración, que actúa como un filtro natural que absorbe sobre todo, las radiaciones UVB


¿Qué protector solar es el adecuado para mi piel?

Debes protegerte del sol con el protector solar adecuado a tu piel. Cada persona pertenece a un fototipo que viene determinado según el tono de la piel, del color del cabello, de la presencia o no de efélides (pecas), de la capacidad del individuo para padecer quemaduras solares o, por el contrario, su capacidad para broncearse.


  • Fototipo I: piel muy clara (pelirroja), siempre se quema, no se broncea nunca, numerosas pecas.
  • Fototipo II: piel clara, siempre se quema, a veces adquiere un ligero bronceado, numerosas pecas.
  • Fototipo III: piel de clara a mate, a veces se quema, siempre se broncea (bronceado medio), algunas pecas.
  • Fototipo IV: piel mate, no se quema nunca, siempre se broncea (bronceado oscuro), sin pecas.
  • Fototipo V: piel morena, no se quema nunca, siempre se broncea (bronceado muy oscuro), sin pecas.
  • Fototipo VI: piel negra, no se quema nunca, sin pecas.
Cuanto menor sea su fototipo (fototipo III, y sobre todo fototipos I y II) más elevado tiene que ser el fotoprotector que debe utilizar.

¿Por qué nos debemos proteger todo el año del sol?

No sólo te debes proteger del sol en verano, te tienes que proteger del sol durante todo el año.


Los rayos solares están presentes durante las cuatro estaciones del año y no puedes bajar la guardia porque incluso en los días nublados pueden causar graves daños.


Hay situaciones en las que parece evidente tener que aplicarse fotoprotección: en la playa, la nieve o la montaña. Pero otras pasan desapercibidas aunque sean igual de peligrosas: pasear, tomar algo en una terraza, patinar, jugar al fútbol o el recreo de los niños.

Hay que tener en cuenta que:
  • la nieve refleja el 80% de las radiaciones solares.
  • en la arena de la playa se refleja el 15%.
  • en el agua se refleja el 25%

Si hoy está nublado, ¿por qué me tengo que proteger del sol?

De todas las radiaciones luminosas emitidas por el sol, sólo los UVA, los UVB, la radiación visible y los rayos infrarrojos influyen en el organismo. 

Cuando está nublado, no hay que bajar la guardia respecto a la exposición al sol. En efecto, las nubes dejan pasar muchos más rayos UV que infrarrojos y radiación visible. De este modo, la temperatura y la luminosidad pueden descender sin que se reduzcan los riesgos relacionados con la radiación ultravioleta.


Estas radiaciones tienen efectos beneficiosos: los UVB favorecen la síntesis de la vitamina D indispensable para la fijación del calcio en los huesos, la radiación visible posee un efecto antidepresivo y los rayos infrarrojos tienen una acción calorífica que se traduce por un aumento de la temperatura cutánea (señal de alarma para evitar las quemaduras solares).

En cambio, en caso de sobreexposición solar, los UVA y los UVB pueden ser especialmente nocivos. Los UVB, que están especialmente presentes en verano, se quedan en la epidermis y son los responsables de las quemaduras y la hiperqueratosi. Los UVA, están presentes los 365 días del año, llegan a la dermis y son los responsables del cáncer de piel, disminuye las defensas inmunitarias, provoca las alergias al sol, manchas y el fotoenvejecimiento.

No te fíes de tus impresiones. Dado que los rayos infrarrojos son los que provocan la sensación de calor y no los UV, es absolutamente posible ser víctima de quemaduras solares sin haber tenido la sensación de exponerse de forma imprudente.

Buenos hábitos para cuidar bien tu piel bajo el sol

Recuerda que nuestras defensas no son ilimitadas así que debemos protegerlas a través de la fotoprotección tópica y oral para minimizar los daños.

Protege tu piel antes de cualquier exposición al sol con un fotoprotector adecuado para tu tipo de piel.

  • Evita la exposición al sol durante las horas de más intensidad
  • No expongas a los niños menores de 3 años directamente a la luz solar. Si la exposición es inevitable, la ropa es la mejor manera para protegerle y aplícale la protección solar diseñada para niños, resistente al agua y a la arena.
  • Protégete con ropa, un sombrero y con gafas de sol con filtros UV.
  • Aplica una cantidad suficiente de producto. "Dos capas son mejor que una." No te olvides de las orejas, la nuca y los pies. Repite la aplicación cada dos horas o después de cada baño o si se ha transpirado en exceso.
Para más información: http://www.heliocare.es y http://www.bioderma.com